Lección 6: La Constancia

 

La meditación Siddha es el camino que lleva a la autorrealización total, sin embargo, aunque puede estar al alcance de todos, no todos pueden acceder a él al mismo tiempo, pues aunque se los pongas enfrente, simplemente no lo comprenden. Cada quien a su debido tiempo empieza a abrir los ojos y busca.

 

El curso de meditación se imparte en etapas de desarrollo que se llaman “Yugas”, que quiere decir “Periodo”. Generalmente son cuatro, y cada uno abarca un cierto número de lecciones, de acuerdo a las necesidades del discípulo.

 

En cada Yuga se enseñan una serie de conceptos que debes saber y que corresponden con varias prácticas. En ocasiones las prácticas se indican por escrito, pero en otras se dan directamente, o durante la meditación. Cada prueba está adecuada a tu capacidad y a las necesidades de tu crecimiento.

 

Al paso de las experiencias prácticas, tu vives y resuelves diversos problemas que te ayudan a comprender muchas cosas y te hacen madurar. Nunca te ocurrirá una situación que no puedas resolver

Al final del primer Yuga, se te hará un tipo de examen para afirmar los conocimientos adquiridos.

 

Debes completar en su totalidad todas las prácticas y adquirido todos los conocimientos para pasar a la siguiente etapa. Es por tu bien, ya que primero se debe de aprender a gatear, después caminar y luego correr. Todo es a su tiempo. No importa el tiempo que te tardes en ello. Tienes toda la vida para aprender.

 

En esta ocasión vamos a retomar los problemas que se presentan para poder avanzar en el camino de la autorrealización, mi Maestro dice que son cualidades negativas o antivalores que se deben ir pulimentando para convertirlos de debilidades en fortalezas, para que te sirvan como herramientas para crecer.

 

Uno de ellos de llama Dilación

 

La dilación te hace posponer para el futuro las cosas que deberías hacer ya,  por causa de la apatía o la falta de resolución. En otras palabras, es el retraso en las cosas que deberías hacer, es posponer o demorar. Es la culpable del retraso.

 

La dilación es el ladrón de tu tiempo. Destruye tus iniciativas y te cierra la puerta al progreso. Tu dice s que mañana vas a hacer las cosas, pero ese mañana nunca llegará. Mañana es demasiado tarde para hacer cualquier cosa. Si ves tu salvación en el mañana te aseguro que continuarás fracasando para alcanzarla. Ese perezoso mañana será como hoy.

 

El hombre tonto dice, “Me voy a levantar temprano a partir de pasado mañana, llevaré a cabo mis intenciones mañana”. Pero el que es sabio se levanta muy temprano desde el día de hoy, empieza a orar y a meditar hoy, realiza sus intenciones hoy, y obtiene fuerza, paz y éxito hoy mismo.

 

Lo que puedas realizar esta mañana, nunca lo pospongas para la tarde. Nunca pospongas para mañana lo que puedas hacer hoy. El mañana es un periodo que se encuentra solo en el calendario de los tontos. Actúa hoy, no te demores hasta mañana, ya que el “luego, pronto”, solo te llevarán hasta el “Nunca”.

 

Otro de los obstáculos que te vas a encontrar es la Inconstancia.

 

La inconstancia es la inestabilidad de los pensamientos.

 

Tu mente está cambiando frecuentemente.

 

La inconstancia indica una inestabilidad de afecto o falta de temperamento. Es una cualidad o estado que no te permite ser uniforme. Una persona inconstante es inestable, vacilante, tiene un carácter que cambia a cada rato.

 

Es inconstante en la amistad o en el amor, a veces es muy amistosa contigo, te saluda, te visita, te platica; y otras veces no te habla, permanece silenciosa, callada; no sabes cuando va a ser de un modo o de otro, no sabes como tratarla, es como la llama de una vela, el aire la mueve para cualquier lado, no sabes tú para donde.

 

En el caso del amor, no sabes como va a reaccionar, hoy te quiere, mañana te ignora, luego te desprecia, para después volverte a querer, no sabes como va a reaccionar. Cambia sus puntos de vista y sus opiniones una y otra vez. Nunca toma una resolución seria y firme, ya que mañana se le ocurrirá otra cosa y cambiará de forma impredecible.

 

Sus pensamientos, palabras y acciones son cambiantes. En la mañana ríe y estará alegre, en la tarde llora y está afligido.

 

Los relojes siempre avanzan segundo a segundo como están diseñados, pero una persona inconstante nunca es regular, nunca es segura, su mente siempre oscila, vacila y fluctúa y la lleva a ser presa fácil de las pasiones.

 

La inconstancia te hace imperfecto, te llena de faltas y te hace ser una presa fácil del pecado. Una persona inconstante no tiene paz en su mente, nunca estará tranquila y su vida será desigual.

 

Cultiva la resolución, firmeza y la constancia, y de ese modo puedes vencer la inconstancia, que es la principal causa de la infelicidad y el infortunio.

 

Se firme, constante y resuelto.

 

Entonces alcanzarás el éxito en todas tus empresas y Nunca tendrás ansiedad ni desilusión.

 

Después veremos otros mas de los problemas de los buscadores.

 

Namaste.